La Plaza del Mariachi se transformó el 23 de octubre de 2025 en un dinámico centro laboral cuando el gobierno municipal de Calimaya, en coordinación con la Secretaría del Trabajo del Estado de México, organizó un evento que conectó directamente a buscadores de empleo con 48 empresas reclutadoras. La jornada reveló oportunidades en diversos sectores como comercio, servicios, manufactura y seguridad privada.
La feria —apenas la segunda de su tipo en el municipio— buscaba combatir el desempleo local, reducir la migración laboral y fortalecer la economía manteniendo los salarios de los residentes circulando dentro de Calimaya. Según los organizadores, aproximadamente 180 solicitantes pasaron por las mesas de registro entre las 9 a.m. y 3 p.m., participando en entrevistas inmediatas, actualizando sus currículos y explorando programas gubernamentales de capacitación.
Un modelo colaborativo
El alcalde Omar Sánchez Velázquez inauguró el evento, enfatizando que «no hay mejor política social que un empleo bien remunerado». Señaló ante los asistentes que los trabajos de calidad mejoran el bienestar familiar al financiar no solo las necesidades básicas sino también «actividades recreativas y de ocio que son esenciales para el bienestar humano». Los organizadores municipales se asociaron con la Secretaría del Trabajo del Estado de México, cuyo Departamento de Empleo y Productividad proporcionó apoyo logístico, publicidad y un equipo móvil del Servicio Nacional de Empleo.
Según un informe local contemporáneo, la colaboración municipal-estatal aseguró «más de 300 vacantes» para la feria de un día, subrayando la escala de oportunidades ahora disponibles dentro del propio Calimaya comunicacionxxi.com.
Quiénes contrataban
Cuarenta y ocho empresas instalaron stands individuales alrededor de la plaza, cada uno con personal de recursos humanos listo para evaluar currículos y programar entrevistas de siguiente ronda. El listado combinaba multinacionales y empleadores regionales:
• El Servicio de Protección Federal y varios grupos de seguridad privada reclutaban guardias y supervisores.
• El proveedor de telecomunicaciones Izzi anunciaba puestos de soporte técnico y ventas.
• La firma automotriz Italika aceptaba mecánicos y trabajadores de almacén, mientras Grupo Karda y Calmo México buscaban operadores de manufactura y supervisores de línea.
• Ciudad Maderas y Valparaíso buscaban perfiles administrativos, de ventas y atención al cliente.
• Farmacias Similares ofrecía puestos de asistentes de farmacia y repartidores.
• El Servicio de Administración Tributaria (SAT) presentaba posiciones en atención al cliente y recepción de documentos.
Aunque Calimaya es conocida principalmente por la agricultura y artesanías, las autoridades locales afirman que la proximidad del municipio a Toluca, combinada con nuevos enlaces viales, ha comenzado a atraer empresas interesadas en aprovechar una «fuerza laboral joven, diversa, experimentada y preparada con alto compromiso», como la describió el alcalde.
Programas públicos junto a ofertas privadas
Para ampliar el acceso, la feria integró esquemas de empleo social federales y estatales. Representantes de «Jóvenes Construyendo el Futuro» explicaron aprendizajes basados en estipendios para jóvenes de 18 a 29 años, mientras que el Departamento de Seguridad Pública municipal promocionó su propia campaña de reclutamiento. El Instituto de Capacitación y Adiestramiento Industrial (ICATI) instaló un módulo de orientación, emitiendo horarios para próximos cursos de soldadura, culinaria e informática.
Los buscadores de empleo también pudieron registrarse en la plataforma digital del Servicio Estatal de Empleo, recibiendo orientación sobre cómo construir currículos en línea buscables y prepararse para entrevistas basadas en competencias. Voluntarios distribuyeron guías paso a paso y revisaron los CV impresos de los solicitantes, recomendando ajustes de palabras clave y mejoras de diseño en el momento.
«Un salario digno fortalece el tejido social», dijo José Francisco Cabrera Anaya, director en funciones de Empleo y Productividad del ministerio estatal del trabajo, mientras recorría los stands de las empresas. «Cuando gobierno y empresas colaboran, se crea un entorno que promueve el empleo digno y fortalece los vínculos comunitarios».
Demografía de los asistentes
Los organizadores reportaron una asistencia inclinada hacia quienes buscan trabajo por primera vez: recién graduados de preparatoria y universidad formaban fila desde temprano, muchos sosteniendo carpetas transparentes idénticas con credenciales requeridas por las empresas más grandes. Varias mujeres dijeron que buscaban posiciones con horarios flexibles para poder equilibrar trabajo y vida familiar. Adultos mayores —algunos jubilados, otros despedidos durante reestructuraciones de la era de la pandemia— se detuvieron en las mesas del SAT y servicios de seguridad, ansiosos por reincorporarse a la fuerza laboral bajo contratos formales.
Ana María García, una psicóloga de 27 años que ha tenido empleos temporales en retail mientras busca trabajo estable, salió del stand de Italika sonriendo con un comprobante de entrevista para un puesto de asistente de recursos humanos. «En lugar de enviar correos que nunca reciben respuesta, hablé directamente con el reclutador. Incluso si no consigo este puesto, ahora sé lo que buscan», comentó.
Más allá de emparejar currículos con vacantes
El municipio ve la feria como parte de una estrategia más amplia de desarrollo económico. Los planificadores pretenden organizar al menos tres ediciones anuales, moviéndolas por diferentes barrios para llegar a residentes sin transporte confiable. La tercera feria de 2025 está programada tentativamente para diciembre y se centrará en recién graduados y trabajadores mayores de 50 años, dos grupos que los datos municipales identifican como enfrentando las mayores barreras de contratación.
Además de empleos, el ayuntamiento aprovechó la reunión para entregar información sobre permisos para pequeños negocios, descuentos de impuesto predial para microempresas, y programas que subsidian instalaciones de paneles solares para talleres y negocios domésticos. La directora de desarrollo económico, María del Carmen Ramos, señaló que el contacto cara a cara «ayuda a restaurar la confianza pública en las instituciones» después de años de disrupción por la pandemia.
Resultados preliminares
Aunque las estadísticas formales de colocación no estarán disponibles hasta que las empresas finalicen sus ciclos de contratación, varios empleadores dijeron que emitieron ofertas condicionales en el sitio. El reclutador de Farmacias Similares, por ejemplo, confirmó cinco contratos provisionales pendientes de verificación de antecedentes. Izzi programó dos docenas de pruebas de aptitud técnica para la siguiente semana en Toluca.
Cabrera Anaya señaló que las vacantes que ofrecen prestaciones bajo el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) son especialmente importantes. «Cuando las personas obtienen un contrato formal, ganan acceso a atención médica, créditos para vivienda y ahorros para el retiro. Eso eleva los estándares de vida mucho más allá del individuo», afirmó.
Análisis: lo que las ferias de empleo locales pueden (y no pueden) solucionar
La iniciativa de Calimaya refleja un impulso nacional para descentralizar los servicios de colocación laboral. Aunque las grandes plataformas del mercado laboral operan en línea, las brechas digitales persisten: muchos solicitantes rurales o de bajos ingresos todavía dependen de eventos públicos para conocer a los reclutadores. Las ferias también permiten a empleadores regionales más pequeños —que pueden luchar por visibilidad en tableros de empleo saturados— promocionar roles directamente.
Sin embargo, las jornadas de contratación son solo una pieza del desarrollo de la fuerza laboral. Sin seguimiento sostenido, los currículos corren el riesgo de languidecer en bases de datos de recursos humanos y los solicitantes pueden necesitar capacitación adicional para cumplir con estándares industriales en evolución. El plan de los funcionarios locales de combinar futuras ferias con cursos de certificación del ICATI podría ayudar a cerrar esa brecha, aunque el éxito dependerá en última instancia de las asignaciones presupuestarias y el compromiso continuo de los empleadores.
La creciente competencia entre municipios por inversión privada también puede crear presión para reducir estándares laborales. El liderazgo de Calimaya ha enfatizado repetidamente los «salarios dignos», pero grupos de vigilancia advierten que monitorear el cumplimiento después de la firma de contratos sigue siendo crucial, especialmente en sectores como la seguridad privada donde la rotación es alta.
Aun así, el impulso inicial sugiere que el modelo resuena con residentes que prefieren ganarse la vida sin desplazarse a Toluca o la Ciudad de México. Si la edición de diciembre atrae participación similar o mayor, Calimaya podría consolidar su feria de empleo como una institución recurrente —y un paso modesto pero tangible hacia un crecimiento local inclusivo.
Fuentes
- https://comunicacionxxi.com/ofertan-300-vacantes-en-la-segunda-feria-del-empleo-de-calimaya/
