Una coalición de 34 organizaciones ambientales, agrícolas y comunitarias ha presentado una solicitud formal al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) para detener el financiamiento de digestores anaeróbicos en operaciones ganaderas industriales, argumentando que estos proyectos representan un uso ineficiente del dinero de los contribuyentes y generan riesgos ambientales. El grupo presentó una petición normativa al Servicio de Negocios Rurales y Cooperativas (RBCS) de la USDA e interpuso una demanda alegando que la agencia retiene ilegalmente información sobre sus decisiones de financiamiento para estos proyectos de digestores de estiércol.

La resistencia al apoyo de la USDA para los digestores de estiércol surge de preocupaciones sobre si el Programa de Energía Rural para América (REAP), destinado a ayudar a agricultores y pequeñas empresas rurales, está en cambio subsidiando agricultura industrial a gran escala. Las organizaciones sostienen que la inversión federal significativa en estos digestores, utilizados para capturar metano de los residuos animales, beneficia principalmente a operaciones ganaderas masivas en lugar de las granjas más pequeñas y empresas rurales para las que fue diseñado el programa.

Amigos de la Tierra publicó un reportaje en español que detalla las acciones de la coalición, indicando que las 34 organizaciones presentaron una petición a la USDA para detener el financiamiento REAP para digestores de estiércol e incluyó un enlace a la petición completa y la demanda FOIA de Earthjustice [foe.org/es/news/orgs-urge-usda-to-limit-support-manure-digesters/].

La petición señala una disparidad financiera sustancial en cómo se asignan los fondos de REAP. Con los costos típicos de construcción de estos digestores que varían ampliamente, muchos de estos sistemas luchan por recuperar su inversión inicial y son propensos al cierre temprano, lo que los convierte en una asignación arriesgada de fondos públicos. La documentación que acompaña la petición sugiere que numerosos proyectos de digestores han resultado ser económicamente inviables.

Más allá de las preocupaciones financieras, la coalición ha alertado sobre las consecuencias ambientales asociadas con los digestores de estiércol. La petición describe múltiples daños, incluyendo incidentes de derrames y reboses que liberan enormes cantidades de residuos animales en cuerpos de agua. El subproducto del proceso de digestión, conocido como digestato, puede conducir a una mayor contaminación por amoníaco y nitratos. Además, el escape de metano de estos sistemas representa una preocupación significativa. La expansión de rebaños ganaderos que a menudo acompaña las operaciones de digestores también plantea interrogantes sobre su efectividad real en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

La coalición argumenta que los subsidios para digestores benefician desproporcionadamente a las operaciones animales industriales más grandes. Esto, afirman, proporciona a estas entidades grandes ventajas competitivas adicionales sobre granjas más pequeñas, acelerando el declive de las operaciones agrícolas independientes y socavando la vitalidad económica rural. Mientras tanto, las comunidades rurales y los agricultores más pequeños enfrentan escasez de mano de obra, acceso limitado a financiamiento de proyectos y mercados menguantes.

Las organizaciones detrás de la petición proponen que existen alternativas más efectivas para fortalecer la resiliencia rural. REAP experimenta constantemente una demanda alta de financiamiento, y al excluir digestores, los recursos podrían redirigirse a proyectos como paneles solares para granjas pequeñas o sistemas de refrigeración energéticamente eficientes para tiendas rurales de comestibles. Estas inversiones alternativas, argumentan, reducirían los costos operativos para agricultores y empresas mientras generarían beneficios duraderos para las comunidades rurales.

La coalición representa un grupo diverso de partes interesadas, incluyendo organizaciones prominentes como Farm Aid, Food & Water Watch y la Unión Nacional de Agricultores, junto con varias redes de justicia ambiental, organizaciones de defensa de cuencas hidrográficas, y grupos agrícolas y ambientales de todo el país.

La abogada sénior Kara Goad de Earthjustice describió los digestores de estiércol como una «falsa solución». Goad argumentó que estos sistemas no generan reducciones de emisiones rentables ni generación eficiente de energía. Además afirmó que su financiamiento continuo desvía recursos limitados de prácticas genuinamente sostenibles que podrían apoyar mejor a granjas más pequeñas mientras simultáneamente mitigan la contaminación del aire y el agua. La demanda presentada por Earthjustice en nombre de Amigos de la Tierra desafía específicamente el cumplimiento de la USDA con la Ley Federal de Libertad de Información (FOIA). Los demandantes sostienen que la agencia retiene ilegalmente 25 hojas de cálculo que detallan el proceso de toma de decisiones de la USDA para financiar proyectos de digestores de estiércol. Según la demanda, estos documentos representan decisiones finales de la agencia, no simplemente deliberaciones internas, y son cruciales para la comprensión pública de cómo se gastan los fondos de REAP.

Fuentes

  • https://foe.org/es/news/orgs-urge-usda-to-limit-support-manure-digesters/