El Consorcio para la Gestión de Residuos de Asturias (Cogersa) desveló este martes un presupuesto sin precedentes de 96,81 millones de euros para 2026, que contempla la puesta en marcha de la nueva planta de tratamiento de fracción resto de Serín y la modernización digital de toda su red de puntos limpios. La propuesta, presentada por el consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, Alejandro Calvo, anticipa un incremento del 2,5% en la tarifa que abonan los ayuntamientos y una significativa inversión para impulsar la transición hacia la economía circular.

El proyecto económico aprobado por el consorcio —y ratificado por el Ejecutivo regional— sitúa a Asturias ante uno de los mayores avances cualitativos de su historia reciente en gestión de residuos. El plan articula tres ejes fundamentales: solvencia financiera, inversión tecnológica y un debate abierto sobre el modelo de gestión de la nueva planta de Serín, diseñada para procesar la fracción no reciclable de toda la región. El Gobierno sostiene que esta «triple vía» resulta indispensable para alcanzar los objetivos europeos de reciclaje de cara a 2030 y liberar capacidad en el vertedero central de Serín, actualmente próximo al límite de su vida útil.

Según la documentación presupuestaria presentada, Cogersa prevé una cifra de negocio de 80 millones de euros en 2026, casi un 40% superior a la actual y «motor principal» de la autosuficiencia de la entidad. Este crecimiento se sustenta en la mayor capacidad de procesamiento de la nueva planta y en la actualización de la tarifa de basura mezclada, que alcanzará los 82 euros por tonelada tras la revisión del 2,5% consensuada con la Federación Asturiana de Concejos (La Voz de Asturias, 07/10/2025). Pese al incremento, la Consejería asegura que la tasa permanece «en la banda baja» respecto a otras comunidades del Cantábrico.

La partida de gastos estimada asciende a 94,73 millones de euros, lo que proporciona a Cogersa un margen operativo superior a dos millones para imprevistos y futuras inversiones. Calvo destacó que esta holgura permitirá gestionar «sin sobresaltos» la curva de aprendizaje de la nueva infraestructura de Serín y los costes de personal asociados, independientemente del modelo de explotación que se adopte finalmente.

Elevar las tarifas para mantener la sostenibilidad

La actualización tarifaria constituye el capítulo más sensible para los 78 ayuntamientos asturianos integrados en el consorcio. El incremento hasta 82 euros por tonelada, confirmado en el proyecto presupuestario, generará un impacto variable según el volumen de residuos que aporte cada municipio, pero globalmente se traducirá en una recaudación adicional cercana a 1,9 millones. La propia Consejería reconoce que el ajuste responde a la necesidad de financiar nuevas tecnologías de clasificación y al encarecimiento energético, una tendencia generalizada en otras comunidades.

Representantes municipales consultados señalaron que la anterior modificación de tarifas se produjo en 2024 y que, aunque el alza resulta «razonable», obliga a los concejos a intensificar campañas de separación en origen para controlar sus facturas. Cogersa mantendrá, no obstante, la gratuidad para cinco fracciones reciclables —envases ligeros, papel y cartón, vidrio, fracción vegetal seleccionada y materia orgánica con menos del 20% de impurezas—, lo que atenúa la presión sobre las finanzas locales.

Planta de Serín: la pieza clave del nuevo engranaje

La incorporación de la nueva planta de fracción resto en Serín vertebra la apuesta industrial del Principado. La instalación se encuentra actualmente en fase de pruebas y, según el cronograma oficial, iniciará operaciones «de forma progresiva» en un plazo de nueve meses. El Ejecutivo ha encargado un estudio para decidir entre tres modelos de explotación: gestión directa, gestión a través de un medio propio o adjudicación privada parcial o total. Calvo subrayó que la discusión «no es puramente económica», sino que se centra en la disponibilidad de personal especializado y en la flexibilidad operativa que requiere una planta de última generación.

La Consejería se ha comprometido a garantizar que, si se opta por una fórmula indirecta, las condiciones laborales del personal serán equivalentes a las actuales. Fuentes sindicales consultadas valoran positivamente este «blindaje», aunque reclaman participación efectiva en el proceso decisorio.

Digitalización: control en tiempo real y datos abiertos

Al margen de la infraestructura principal de Serín, el presupuesto destina 2.034.746 euros a la digitalización de la red compuesta por 21 puntos limpios con personal, 23 áreas de acopio sin personal y dos unidades móviles. La licitación, ya aprobada por el consejo de administración, equipará cada instalación con sistemas de pesaje conectado, identificación de usuarios y transmisión instantánea de datos sobre tipología de residuos. Cogersa aspira así a optimizar el control de entradas, detectar anomalías y generar estadísticas diarias que nutrirán el futuro Observatorio Regional de Residuos.

El despliegue tecnológico contempla, además, una plataforma de inteligencia de datos valorada en 470.436 euros que integrará la información procedente de los puntos limpios con la de las plantas de tratamiento. La Consejería afirma que el proyecto permitirá «cerrar el círculo» de la economía circular asturiana y proporcionar resultados verificables a las autoridades europeas.

Subvenciones y servicios complementarios

Para consolidar la estrategia, el Gobierno del Principado mantendrá subvenciones directas a Cogersa por valor de 5,5 millones de euros. Estos fondos se destinarán principalmente a los costes operativos de los puntos limpios y al tratamiento de biorresiduos, esencial para cumplir los objetivos europeos que exigen reciclar al menos el 55% de los residuos municipales antes de 2025 y el 60% antes de 2030.

El consorcio ha precisado que las aportaciones autonómicas no cubren gastos estructurales, sino inversiones específicas vinculadas a la mejora ambiental. Tanto la instalación de contenedores marrones como las campañas de concienciación se financiarán con fondos europeos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, una línea que el Principado continúa gestionando coordinadamente con los concejos.

Calendario y próximos pasos

Tras la aprobación del anteproyecto, el documento será remitido a la Sindicatura de Cuentas y al Consejo de Asturias para su validación definitiva, un trámite que debería completarse antes de finalizar el año. Paralelamente, el consejo de administración de Cogersa avanzará en la licitación del proceso de digitalización y en la incorporación de personal especializado para la fase inicial de la planta de Serín.

Si el calendario se cumple, la nueva instalación comenzará a recibir residuos durante el tercer trimestre de 2026. Posteriormente, las pruebas de eficiencia y los ajustes operativos se extenderán al menos seis meses más, con el objetivo de alcanzar el régimen nominal antes de 2027. La Consejería no descarta revisar nuevamente la tarifa de tratamiento durante este periodo si los costes energéticos mantienen su tendencia alcista.

Análisis: implicaciones y retos a medio plazo

La estrategia presupuestaria de Cogersa coloca a Asturias en la senda de las comunidades que han optado por modernizar su sistema de residuos anticipándose al endurecimiento de los objetivos europeos de vertido. Con la nueva planta de Serín y la digitalización integral de sus puntos limpios, el Principado se adelanta a posibles sanciones y refuerza la trazabilidad, un requisito cada vez más relevante en el nuevo Reglamento europeo de traslado de residuos.

Sin embargo, el desafío trasciende lo tecnológico. El Principado deberá resolver la ecuación entre gestión pública y eficiencia operativa, un debate que ya genera tensiones en regiones como Galicia o Valencia. Adicionalmente, el incremento tarifario intensifica la presión sobre los ayuntamientos para perfeccionar la recogida selectiva y disuadir conductas negligentes. A medio plazo, la viabilidad económica de Cogersa dependerá de que la nueva planta logre elevados índices de recuperación de materiales y minimice el coste del vertido final.

La experiencia en otros territorios indica que la digitalización puede duplicar la recuperación de residuos valorizables en menos de un lustro, siempre que se acompañe de campañas ciudadanas continuadas. El reto asturiano, por tanto, integra ingeniería, gobernanza y educación social. Si se cumple la hoja de ruta establecida, Asturias podría evolucionar desde posiciones rezagadas hasta el grupo de vanguardia en economía circular antes de concluir esta década.

Fuentes

  • https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2025/10/07/cogersa-eleva-presupuesto-confirma-planta-serin-comenzara-operar-noviembre/00031759864626267501460.htm