Según la fuente, el sector opera nueve plantas que cubren aproximadamente el 90 % del mercado interno y sostiene alrededor de 45.000 empleos directos e indirectos

Enfoque de decision

El 24 de junio de 2026, la Viceministra de Comercio Exterior (e), Sofía Cañón, se reunió en Cartagena con representantes de las principales ensambladoras de motocicletas del país para discutir un proyecto de decreto que reformaría el régimen de transformación y ensamblaje vigente. El decreto, aún en trámite, contempla ajustes al Porcentaje de Integración Nacional (PIN) por categoría de vehículo y establece un marco explícito para incorporar tecnologías de cero o bajas emisiones. La señal operativa para Gerentes de Planta es concreta: si el decreto avanza tal como está planteado, las plantas deberán ajustar sus líneas, su cadena de motopartes y su hoja de ruta tecnológica antes de que los nuevos requisitos sean exigibles.

Resumen en 90 segundos

Ahora, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo convocó a ocho ensambladoras, Auteco, Incolmotos-Yamaha, Suzuki Motor, AKT Motos, HMCL-Hero, Auteco Mobility, Fanalca-Honda y Grupo UMA, para revisar el marco normativo que regula la producción local. El proyecto propone umbrales de contenido nacional diferenciados por categoría e incentivos para fabricar motocicletas eléctricas. Según la fuente, el sector opera nueve plantas que cubren aproximadamente el 90 % del mercado interno y sostiene alrededor de 45.000 empleos directos e indirectos. El decreto no ha sido aprobado; la reunión de Cartagena fue una instancia de consulta, no de aprobación, lo que indica que el proceso se encuentra en fase avanzada pero aún abierta.

Que esta pasando realmente?

El régimen de transformación y ensamblaje que rige hoy la industria de motos en Colombia data de una época en que los vehículos eléctricos eran una categoría marginal y los estándares de contenido local no distinguían entre tecnologías. Esa arquitectura regulatoria ya no refleja la realidad del mercado ni las presiones de sostenibilidad que enfrentan los fabricantes globales.

El proyecto de decreto propone corregir esa brecha mediante un PIN diferenciado por categorías. En términos prácticos, una planta que hoy cumple un umbral único enfrentará requisitos distintos según el segmento que fabrique: combustión interna convencional, bajas emisiones o cero emisiones. La lógica del Ministerio parece ser elevar el PIN en categorías maduras para profundizar la cadena de motopartes, mientras se fijan umbrales más accesibles o progresivos para tecnologías eléctricas, con el fin de no inhibir su ingreso al mercado local. El resultado sería un mapa de exigencias diferenciado que afecta tanto el diseño del producto como la gestión de proveedores.

El contexto de demanda también pesa en la negociación. Cobertura periodística disponible reporta más de 110.000 matrículas nuevas en mayo de 2026, con crecimiento cercano al 23 % frente al mismo mes del año anterior. Ese ritmo le da a las ensambladoras margen de interlocución con el Ministerio, pero también presiona para que cualquier cambio normativo no interrumpa el flujo de producción.

Por que importa para Gerentes de Planta

El primer impacto recae sobre la gestión de proveedores. Si el PIN sube para las categorías de mayor volumen, la planta debe incrementar el porcentaje de componentes de origen nacional. Eso implica auditar proveedores actuales, identificar brechas de capacidad en la cadena local de motopartes y posiblemente desarrollar nuevos proveedores antes de que el decreto entre en vigor. Ese proceso toma meses y no se puede comprimir sin riesgo directo sobre la calidad.

El segundo impacto es sobre la configuración de línea. Incorporar motocicletas eléctricas al piso de planta no es un ajuste menor. Los procesos de ensamblaje de sistemas de tracción eléctrica, gestión de baterías y conectividad difieren materialmente de los de motores de combustión. Una planta operando al 100 % en combustión convencional necesita evaluar si su layout, herramientas especializadas, protocolos de seguridad eléctrica y perfil de personal técnico son compatibles con una línea eléctrica, incluso a volúmenes bajos iniciales.

El tercer impacto es presupuestario. Las inversiones en adaptación de línea y desarrollo de proveedores compiten directamente con el presupuesto operativo asignado. Si el decreto llega con un calendario de cumplimiento ajustado, la ventana para escalar esas inversiones de forma ordenada se estrecha considerablemente.

Perspectiva a futuro

Si el decreto se aprueba con diferenciación de PIN por categoría, el siguiente movimiento visible será la publicación del texto definitivo con los umbrales específicos y el cronograma de implementación. Esa fecha marcará el inicio formal del periodo de ajuste para cada planta, y es el hito que los Gerentes de Planta deben vigilar con mayor atención.

Un segundo frente a observar es el ecosistema de motopartes. Un PIN más alto en categorías maduras solo es viable si la cadena local puede responder en volumen y calidad. Si hay escasez de proveedores calificados para ciertos componentes, las plantas enfrentarán una tensión real entre cumplir el requisito normativo y mantener su estándar de calidad. Quienes hoy tienen visibilidad sobre sus proveedores de primer y segundo nivel estarán mejor posicionados para anticipar esa presión.

El tercer frente es la velocidad de adopción de tecnologías limpias. El decreto abre la puerta a la producción de motos eléctricas, pero el ritmo al que cada planta adopte esa capacidad dependerá de la demanda del mercado, los incentivos fiscales que acompañen la normativa y la disponibilidad de componentes eléctricos de proveedores globales. Ese proceso probablemente será gradual y desigual entre ensambladoras.

Lo que aun es incierto

El decreto no está aprobado. No se han publicado los umbrales específicos del PIN por categoría ni el calendario de implementación obligatoria. Tampoco está confirmado si habrá un periodo de transición diferenciado para las tecnologías eléctricas. El texto final podría variar materialmente respecto de lo discutido en Cartagena. Asimismo, no existe información pública disponible sobre el mecanismo de verificación del PIN que utilizará la autoridad aduanera, un detalle operativamente crítico para la gestión diaria de cada planta.

Una pregunta para tu equipo

¿Cuál es hoy el porcentaje real de contenido nacional en cada categoría de producto que ensamblas, y qué brecha existiría si el PIN subiera entre cinco y diez puntos en tu categoría de mayor volumen?


Fuentes

  • Businesscol — Actualización en el régimen de ensamblaje de motocicletas busca impulsar la producción nacional en Colombia (Link)