El gobierno estadounidense ha ratificado que la producción de vehículos de Ford y General Motors en México permanecerá exenta de aranceles bajo el acuerdo T-MEC, con una extensión adicional de descuento del 3,75% hasta 2030. Esta decisión despeja el panorama financiero para las grandes automotrices estadounidenses que habían proyectado pérdidas cercanas a mil millones de dólares debido a las políticas comerciales de la administración.

La administración del presidente Donald Trump formalizó esta medida de alivio mediante una proclamación firmada el viernes, equilibrando dos prioridades contrapuestas: promover la fabricación nacional mientras preserva las cadenas de suministro norteamericanas esenciales. Durante el año, México ha conseguido negociar o retrasar diversas implementaciones arancelarias con Estados Unidos.

El beneficio principal surge de la extensión del programa de descuento arancelario para ensambladores de vehículos. Inicialmente programado para expirar en 2027, este mecanismo de compensación continuará ahora hasta 2030. Bajo este esquema, las automotrices que importan piezas para el ensamblaje de vehículos en Estados Unidos pueden solicitar una compensación equivalente al 3,75 por ciento del valor minorista del vehículo terminado.

Este porcentaje aborda específicamente el impacto del arancel del 25 por ciento sobre las piezas importadas, que típicamente constituyen alrededor del 15 por ciento del valor de un vehículo ensamblado nacionalmente. Funcionarios de la administración explicaron que este enfoque reconoce la realidad de que «el 100 por ciento de un vehículo no puede fabricarse con bienes ya presentes en Estados Unidos», aunque sigue fomentando la manufactura doméstica.

Para las operaciones de producción de Ford y GM en México y Canadá, el elemento más crítico es la exención directa de nuevos aranceles. Si bien la proclamación impone formalmente aranceles del 25 por ciento sobre camiones medianos y pesados importados y sus componentes a partir del 1 de noviembre, las importaciones que califiquen bajo las disposiciones del T-MEC estarán exentas de estos impuestos. Esta protección resulta vital para mantener cadenas de suministro asequibles y podría beneficiar significativamente a vehículos como las camionetas Ram de Stellantis ensambladas en instalaciones mexicanas.

La decisión de extender el descuento arancelario hasta 2030 proporciona seguridad a largo plazo para los fabricantes, a pesar de los planes iniciales de eliminar gradualmente la compensación en dos años. Ejecutivos de la industria han recibido con satisfacción esta estabilidad, con el CEO de Ford, Jim Farley, señalando que «un campo de juego nivelado con una cadena de suministro estable y asequible significará más crecimiento en Estados Unidos» y «mayor seguridad laboral» para los trabajadores de primera línea.

La administración Trump también está desarrollando un marco de compensación similar para empresas que fabrican motores de automóviles y camiones dentro de Estados Unidos, siguiendo el modelo establecido para vehículos completos.

El crédito arancelario extendido sirve como amortiguador contra el arancel del 25% sobre piezas importadas utilizadas en operaciones de ensamblaje estadounidenses. Mientras tanto, la exención del T-MEC garantiza que los camiones que califiquen bajo el acuerdo comercial regional no enfrentarán los nuevos aranceles del 25%, proporcionando estabilidad para la producción de vehículos como las camionetas Ram ensambladas en México.

Este enfoque político demuestra el intento de la administración por encontrar lo que los funcionarios describen como un «equilibrio delicado» – fomentar la inversión manufacturera nacional mientras se reconoce la naturaleza integrada de la producción automotriz norteamericana. Para grandes fabricantes como Ford y General Motors, el anuncio representa una victoria significativa que ayuda a mantener precios competitivos y estabilidad operativa.

La extensión de estas disposiciones hasta 2030 ofrece a la industria automotriz un entorno regulatorio predecible para la planificación a mediano plazo, potencialmente alentando decisiones de inversión que de otro modo podrían haberse retrasado debido a la incertidumbre arancelaria. Al mitigar las pérdidas proyectadas que podrían haber alcanzado los mil millones de dólares para algunos fabricantes, la política busca proteger los empleos estadounidenses mientras incentiva gradualmente un mayor contenido nacional en la producción de vehículos.

Este anuncio se produce en medio de los esfuerzos continuos de Estados Unidos por reconfigurar sus relaciones comerciales mientras mantiene la competitividad regional de la manufactura norteamericana frente a competidores globales.

Fuentes

  • https://www.reuters.com/business/autos-transportation/trump-approves-tariff-relief-us-auto-production-issues-new-truck-duties-2025-10-17/