El 13 de noviembre de 2025, ante más de 400 empresarios y representantes sindicales reunidos en la cena anual de la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet), el ministro de Economía, Fomento y Turismo y de Energía, Álvaro García, entregó oficialmente el informe «Futuro de la Manufactura en Chile: Instrumentos de fomento y oportunidades de desarrollo». El documento propone 47 medidas para modernizar la industria manufacturera y situarla en el centro de la transición energética nacional, según confirmó la cartera en su página web economia.gob.cl.

Elaborado por la División de Desarrollo Productivo Sostenible del ministerio tras un año de trabajo público-privado, el documento identifica instrumentos disponibles y acciones nuevas para incrementar la sofisticación tecnológica, diversificar cadenas de valor y aprovechar oportunidades en cobre, litio e hidrógeno verde. La hoja de ruta, recibida por el presidente de Asimet, Fernando García, durante la conmemoración del 87.º aniversario del gremio, aspira a reubicar la manufactura como motor de empleo formal e innovación en toda la economía.

El ministro García explicó a los asistentes que «poner nuevamente a la manufactura en el centro del desarrollo productivo» es decisivo para retomar el dinamismo económico y crear empleos de calidad. Su cartera sistematizó 47 iniciativas, de las cuales 32 se han puesto en marcha durante la actual administración 2022-2025, según detalla la nota oficial del ministerio economia.gob.cl. Entre ellas figuran el Plan de Fortalecimiento Industrial del Biobío, la Política Nacional de Construcción Naval Continua y herramientas para impulsar las industrias del litio y del hidrógeno verde.

El carácter biministerial del secretario de Estado, que aglutina Economía y Energía, refleja la apuesta del Gobierno por vincular competitividad industrial y descarbonización. «La transición energética no ocurrirá sin manufactura. Necesitamos turbinas, celdas de combustible, componentes para movilidad eléctrica y, al mismo tiempo, más valor agregado en nuestra minería», insistió García, según el documento distribuido a los invitados y reseñado por el portal especializado Reporte Minero.

El informe dedica un capítulo al empleo y revela que cerca de un tercio de los trabajadores del sector manufacturero son mujeres, lo que convierte a la industria en el tercer ámbito con mayor participación laboral femenina del país. En total, 7,8 % de todas las mujeres asalariadas de Chile se emplean en plantas, talleres o laboratorios manufactureros. Esta cifra se eleva hasta un 50 % en regiones como Aysén y Coquimbo, de acuerdo con los datos citados por Reporte Minero. La subsecretaria de Economía, Javiera Petersen, subrayó que «ampliar el talento femenino asegura mejores prácticas de innovación y eleva la productividad».

El texto estructura su propuesta en torno a dos ejes estratégicos: aumentar la sofisticación industrial mediante mayor investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), y diversificar la matriz productiva creando nuevas cadenas de suministro. Para ello, propone articular financiamiento público-privado, perfeccionar incentivos tributarios a la inversión en tecnología y acelerar la internacionalización de empresas manufactureras medianas. Asimismo, recomienda adaptar programas de formación técnica para responder a la demanda de competencias digitales y de economía circular.

Entre las 47 iniciativas, la cartera destaca varios programas: el Fondo de Innovación en Manufactura Avanzada, orientado a robótica y automatización; la Ventanilla Única de Permisos Industriales para reducir tiempos de tramitación; el Programa de Compra Pública Verde, que prioriza insumos productores de bajo carbono en las licitaciones estatales, y la Estrategia de Clúster de Equipos para Energía Renovable en Antofagasta. Todas ellas buscan, según el ministerio, «capturar los encadenamientos derivados del auge de energías limpias y la demanda de minerales críticos».

El proceso participativo incluyó a once gremios sectoriales, entre ellos la Asociación de Industriales Químicos (Asiquim), la Asociación Gremial de Industrias del Plástico (Asipla) y la Corporación Chilena de la Madera (Corma), además de confederaciones sindicales como Constramet y la CUT. «Sin la visión de trabajadores y empresas no tendríamos un diagnóstico completo», reconoció Petersen frente a los representantes empresariales y sindicales presentes.

Chile arrastra dos años de bajo crecimiento y una pérdida de 45 000 empleos manufactureros respecto de 2018, según cifras previas del Instituto Nacional de Estadísticas. Para el Ejecutivo, la recuperación industrial es condición para revertir esa tendencia y capturar la ola de inversiones asociadas al campo energético. El informe proyecta que, de implementarse las 47 medidas, la manufactura podría aumentar su participación en el PIB del 11 % actual a un 14 % al 2030, aunque aclara que el cumplimiento dependerá de «mantener la estabilidad regulatoria y cerrar brechas de capital humano».

El Ministerio de Economía anunció la creación de una mesa técnica interministerial que se reunirá trimestralmente con Asimet y los demás gremios para evaluar el avance de cada iniciativa. Adicionalmente, se habilitará un sistema de «tablero de control público» en la web institucional, donde ciudadanos y empresas podrán monitorear plazos y presupuestos.

Si bien el documento no asigna recursos específicos, detalla que los programas en marcha durante 2024-2025 sumaron US$ 180 millones en aportes fiscales y créditos de la banca de desarrollo. Para la siguiente etapa (2026-2028) se proyectan US$ 350 millones orientados principalmente a incentivos para sustitución de importaciones en componentes eléctricos y a líneas de innovación colaborativa entre universidades y pymes.

La propuesta llega en un momento en que potencias industriales redirigen cadenas de suministro buscando resiliencia y neutralidad de carbono. Para Chile, posicionarse como fabricante de bienes vinculados al cobre refinado, al litio de baterías y al hidrógeno verde puede agregar valor local a recursos que hoy se exportan sin procesar y, al mismo tiempo, minimizar la huella de transporte global. Sin embargo, expertos advierten que la política industrial solo será sostenible si se refuerza con incentivos a la digitalización y con marcos regulatorios que faciliten la inversión privada. La incorporación de más mujeres al sector, donde ya alcanzan un tercio de la fuerza laboral, representa otra ventaja competitiva: estudios del Banco Mundial vinculan diversidad y productividad en la manufactura de economías emergentes. Finalmente, el énfasis en la colaboración público-privada refleja una tendencia regional hacia modelos de gobernanza compartida, necesarios para afrontar la rápida evolución tecnológica y ambiental que define la actual transición energética.

Fuentes

  • https://www.economia.gob.cl/2025/11/13/ministerio-de-economia-entrega-a-asimet-documento-sobre-el-futuro-de-la-industria-metalurgica-nacional.htm
  • https://www.reporteminero.cl/noticia/noticias/2025/11/futuro-manufactura-chile-asimet-informe-medidas-2025