Cuando cuatro de cada cinco empresas reportan mejora consistente en el retorno de inversiones tecnológicas, el argumento de «esperar y ver» pierde terreno presupuestal

El numero que manda

El KPMG Global Tech Report 2026 encuestó a 258 líderes de tecnología en manufactura industrial de 22 países y territorios. El resultado más directo: el 49% de las organizaciones del sector ya cuenta con casos de uso activos de IA que generan valor empresarial medible —no proyectos piloto en laboratorio, sino aplicaciones en operación con impacto real en resultados.

El segundo número es más revelador. El 68% del mismo universo encuestado declara que implementará IA a gran escala en los próximos doce meses. La brecha de 19 puntos porcentuales entre ambas cifras describe el tamaño de la ola que se aproxima: un bloque significativo del sector que aún no genera valor activo, pero que se prepara para escalar de forma acelerada dentro del ciclo operativo inmediato.


Que hay detras del numero

El reporte distingue entre dos fases que muchas organizaciones de manufactura confunden. La primera es la fase de piloto: proyectos delimitados, equipos reducidos, métricas blandas. La segunda es la fase de plataforma: IA integrada en múltiples plantas y funciones bajo una infraestructura de datos compartida, con gemelos digitales y computación perimetral como habilitadores estructurales.

Lo que empuja ese tránsito es la percepción de retorno. El 80% de las empresas encuestadas afirma que la tecnología mejora frecuentemente el valor generado por sus inversiones, con IA y tecnologías inteligentes entre los principales factores citados. Cuando cuatro de cada cinco empresas reportan mejora consistente en el retorno de inversiones tecnológicas, el argumento de «esperar y ver» pierde terreno presupuestal.

El mecanismo de fondo es la convergencia de tres capas técnicas: datos operativos en tiempo real, modelos de IA entrenados con datos de planta, e infraestructura de borde que reduce la latencia entre sensor y decisión. Las organizaciones que avanzan más rápido no son necesariamente las de mayor presupuesto en TI; son las que resolvieron primero la arquitectura de datos antes de escalar los modelos.


Lo que esto vale en tu operacion

Para un Gerente de Planta, la transición de piloto a plataforma tiene una implicación directa sobre la estructura de habilidades del equipo. El 89% de las organizaciones encuestadas coincide en que la gestión de agentes de IA se convertirá en una habilidad laboral fundamental en los próximos cinco años. Dado el ritmo de adopción declarado, las plantas que escalen IA en 2026 y 2027 necesitarán esa capacidad instalada antes de que ese plazo concluya.

La implicación práctica es doble. El perfil técnico que hoy se contrata para mantenimiento predictivo o control de proceso comenzará a incluir competencias en supervisión de sistemas de decisión automatizada. Al mismo tiempo, los supervisores de turno y técnicos senior serán quienes validen, corrijan o rechacen las recomendaciones generadas por agentes de IA en tiempo de operación. Esa capacidad de juicio no se improvisa; requiere formación estructurada y exposición progresiva a los sistemas antes de que la operación dependa de ellos.

La presión adicional viene de la ciberseguridad. El 48% de los consejos administrativos planea incrementar de forma significativa su inversión en seguridad informática el próximo año, atribuido directamente a la mayor exposición generada por plantas conectadas, IA y riesgos geopolíticos. Para el Gerente de Planta, esto se traduce en protocolos de acceso a sistemas SCADA y PLC que deberán actualizarse conforme se integren nuevas capas de conectividad. La decisión ya no es solo del área de TI corporativa; afecta la arquitectura de cada línea de producción.


Lo que el dato no dice

El reporte incluye una tensión que merece atención específica: el 83% de las empresas cree que está construyendo bases sólidas de datos para la IA, pero el 76% cita los datos poco confiables como uno de los principales riesgos en la implementación. La distancia entre ambos porcentajes sugiere que la confianza en la calidad de los datos no se traduce automáticamente en datos efectivamente confiables. Las organizaciones pueden estar construyendo infraestructura robusta mientras mantienen flujos de datos fragmentados o inconsistentes en puntos críticos del proceso.

El reporte no desagrega por tamaño de empresa, geografía latinoamericana específica ni por subsector industrial. Los 258 encuestados representan una muestra global con peso probable en economías de mayor madurez digital en manufactura. Las plantas medianas en mercados como México, Colombia o Argentina pueden enfrentar brechas adicionales en conectividad de planta, estandarización de PLCs y disponibilidad de talento técnico especializado que el reporte no captura explícitamente.

La velocidad de adopción declarada —68% planea escalar en doce meses— también es una intención, no un resultado confirmado. Los planes de escala en manufactura frecuentemente chocan con restricciones de integración de sistemas legados, disponibilidad de presupuesto CAPEX y capacidad interna de gestión del cambio. El número describe la dirección del sector; no garantiza el ritmo de ejecución individual.


La pregunta de implementacion

Antes de llevar este reporte al equipo, hay una pregunta que justifica responderse internamente: ¿cuántos de los datos que hoy genera esta planta —sensores, registros de OEE, reportes de paro, consumo energético— están disponibles en un formato estructurado y confiable que un modelo de IA podría consumir sin limpieza manual intensiva?

Si la respuesta requiere más de una semana de trabajo para responderse con certeza, la brecha no está en la estrategia de IA. Está en la arquitectura de datos operativos. Resolver eso antes de evaluar cualquier plataforma de IA es la secuencia que distingue a las organizaciones que escalan de las que acumulan pilotos sin retorno.


Fuentes

  • Kpmg — KPMG Global Tech Report 2026 – Industrial Manufacturing (Link)