El mismo principio se extiende a la planta industrial de Araras, San Pablo —fundada en 1921 e incorporada a la producción de Nescafé desde 1953

El numero que manda

En julio de 2026, Nestlé abrió su cadena de suministro de café a una revisión de campo en Espírito Santo y San Pablo, Brasil. Los datos presentados apuntan a dos métricas operativas con potencial de referencia para cualquier operación de manufactura intensiva en proceso.

Cosechadoras autopropulsadas combinadas con drones para aplicación de insumos generan, según la compañía, un 47% más de eficiencia operativa frente a sistemas semimecanizados, con una reducción de hasta el 45% en costos de cosecha por bolsa. En paralelo, un sistema de riego basado en inteligencia artificial logra ahorros de hasta el 36% en consumo de agua respecto de sistemas convencionales, con reducción adicional en pérdida de nutrientes del suelo.

Estas cifras corresponden a Chapadão Farm, una operación de 310 hectáreas con más de 1,2 millones de cafetos en Linhares, Espírito Santo, integrada al Nescafé Plan desde 2016. Los datos fueron presentados por Nestlé durante un viaje de prensa organizado por la propia compañía, sin validación de un tercero independiente.

Que hay detras del numero

El resultado del sistema de riego no parte de un sensor de humedad simple. La IA calcula las necesidades hídricas del cultivo a diario integrando variables climáticas, precipitaciones registradas y requerimientos fisiológicos de la planta. El ajuste continuo elimina el exceso de riego reactivo que caracteriza a sistemas convencionales y, en paralelo, reduce el arrastre de fertilizantes hacia horizontes de suelo que la raíz no puede aprovechar. Es un problema de dosificación dinámica, no de volumen total.

La lógica de las cosechadoras autopropulsadas responde a una presión diferente: en cultivos a gran escala, la velocidad de cosecha determina la ventana de calidad del grano. Al mecanizar el recorrido y delegar la aplicación de insumos fitosanitarios a drones con posicionamiento de precisión, la operación reduce la variabilidad humana en los ciclos de campo. Ese es exactamente el problema que OEE mide en el piso de manufactura bajo el componente de Rendimiento.

El mismo principio se extiende a la planta industrial de Araras, San Pablo —fundada en 1921 e incorporada a la producción de Nescafé desde 1953. Las inversiones recientes se orientaron a monitoreo permanente, predicción de fallas y verificación automatizada mediante inteligencia artificial. La planta opera ocho líneas (tres de manufactura, cinco de llenado), exporta más de 100 productos a 65 mercados y genera cerca de 400 empleos. Dentro de la red global de Nestlé, figura entre las instalaciones de mayor rendimiento operativo. Los residuos del proceso —cáscaras y posos del grano— se reutilizan como biomasa para producir vapor y cubrir parte de la demanda energética del predio, cerrando el ciclo sin costo adicional de disposición.

La conexión entre campo y fábrica es operativamente relevante: el 90% de la materia prima llega como Conilon de Espírito Santo; el 10% restante como Arábica de Minas Gerais. La variabilidad en calidad del grano entrante es, para esta planta, el principal factor de variación en los procesos de extracción y atomización. Cualquier desviación en el campo se amplifica en la línea de producción.

Lo que esto vale en tu operacion

Los benchmarks del campo no son transferibles directamente al piso de manufactura. El patrón de decisión detrás de ellos sí lo es: reducir variabilidad en el insumo entrante, instrumentar el proceso para detectar desviaciones antes de que generen un paro, y cerrar el ciclo de residuos para recapturar valor energético.

Para un Gerente de Planta en manufactura de alimentos, bebidas o química, el caso de Araras presenta tres señales concretas:

Monitoreo predictivo como prioridad de inversión CAPEX. La planta logró posicionarse entre las de mayor rendimiento dentro de la red global de Nestlé mediante digitalización del proceso, no mediante expansión de capacidad instalada. Si su operación aún absorbe un porcentaje significativo del MTTR en mantenimiento correctivo, el siguiente escalón de OEE probablemente pasa por instrumentación, no por líneas adicionales.

Reutilización de residuos como palanca de costo energético. La conversión de subproductos de proceso en biomasa para generación de vapor es aplicable en cualquier planta con procesos térmicos. La viabilidad depende del volumen de residuos y del costo local de la energía, pero en contextos donde esa variable presiona el presupuesto operativo, un análisis del potencial energético de los residuos merece un lugar en la agenda del equipo de ingeniería.

La trazabilidad del insumo como variable de OEE. La planta de Araras opera con una mezcla definida de variedades de grano que busca estabilidad en el perfil de extracción. En manufactura de proceso continuo, la variabilidad en materias primas es frecuentemente el factor más subreportado en los análisis de pérdida de rendimiento. Mapear la calidad del insumo entrante con la misma precisión que los parámetros de proceso puede revelar fuentes de pérdida que los sistemas SCADA no capturan por sí solos.

Lo que el dato no dice

La fuente de todas las cifras presentadas es Nestlé, a través de un viaje de prensa organizado por la compañía. No existe, en los materiales disponibles, una auditoría independiente de los resultados de campo ni un desglose metodológico del cálculo del 47% de eficiencia operativa o del 36% de ahorro en agua.

Las condiciones de Chapadão Farm son específicas: una operación de 310 hectáreas gestionada por una tercera generación de caficultores profesionalizados, con acceso a maquinaria de alta especificación y acompañamiento continuo de 35 agrónomos dentro del Nescafé Plan. Marcelo Burity, Head of Green Coffee Development de Nestlé, lo reconoció sin ambigüedad: «el éxito siempre depende de las condiciones locales. Aquí en Brasil, como tenemos fincas grandes y productores muy profesionalizados, existe la oportunidad de aplicar este tipo de herramientas de forma avanzada.»

Para operaciones con menor nivel de instrumentación base o con equipos técnicos más reducidos, los porcentajes de mejora deben tratarse como límite superior bajo condiciones óptimas, no como resultado esperable en una primera implementación. La proyección de demanda global de café creciendo hasta 50% para 2040 —también citada por Nestlé— responde a intereses comerciales de la compañía y no cuenta con respaldo de fuente independiente en los materiales analizados.

La pregunta de implementacion

¿Qué porcentaje de los paros no programados de su planta en los últimos 90 días tiene como causa raíz una desviación en la calidad o características del insumo entrante, y cuántos de esos eventos se registraron como falla de equipo en el sistema de órdenes de trabajo?


Fuentes

  • Infobae — Así se produce el café que llega a millones de hogares: drones, IA y nuevas prácticas en el campo (Link)