Esta semana, los centros de datos ya representan cerca del 3% del consumo eléctrico mundial, y la inteligencia artificial multiplicará esa cifra durante la próxima década

Enfoque de decision

El 28 de junio de 2026, Infobae publicó un análisis sobre el boom global de centros de datos y el avance en la media sanción del Super RIGI en Argentina para atraer inversiones en infraestructura digital. La señal operativa no es tecnológica: es energética. Cuando proyectos que demandan cientos de megavatios empiezan a competir por la misma red que sostiene la producción industrial, el costo y la confiabilidad de la energía en planta dejan de depender solo de las tarifas reguladas.

Resumen en 90 segundos

Esta semana, los centros de datos ya representan cerca del 3% del consumo eléctrico mundial, y la inteligencia artificial multiplicará esa cifra durante la próxima década. McKinsey proyecta que la demanda global de capacidad podría más que triplicarse hacia 2030, con inversiones de USD 6,7 billones. Argentina avanzó en la media sanción del Super RIGI, un régimen de incentivo para grandes inversiones que ahora apunta también a infraestructura digital. El desafío estructural que el artículo reconoce explícitamente es el mismo que enfrenta cualquier planta industrial: garantizar energía con calidad, confiabilidad y escalabilidad suficientes.

Que esta pasando realmente?

La IA generativa rediseñó los requerimientos de los data centers. Donde antes bastaba con almacenar y mover datos, ahora se necesitan arquitecturas eléctricas de alta densidad, sistemas de refrigeración intensivos y disponibilidad continua. Un solo proyecto de data center puede demandar cientos de megavatios, un volumen que antes correspondía a un clúster industrial completo.

La inteligencia artificial explicará cerca del 70% de la nueva capacidad instalada en data centers durante la próxima década. La competencia por energía ya no es solo entre industrias tradicionales: es entre manufactura, telecomunicaciones, servicios financieros y la infraestructura de IA, todo sobre la misma red.

En Argentina, esa presión llega a una red que el propio sector reconoce como insuficiente. El artículo señala que no basta con tener energía: se requieren redes capaces de garantizar calidad, confiabilidad y escalabilidad. Esa descripción coincide con el problema que muchos Gerentes de Planta ya enfrentan a diario: variaciones de tensión, cortes programados y tarifas que no reflejan el costo real del suministro.

Por que importa para Gerentes de Planta

El riesgo directo es la competencia por capacidad en la red de distribución. Si grandes proyectos de data centers se instalan en zonas industriales o en los mismos nodos de transmisión que abastecen parques manufactureros, la congestión eléctrica se vuelve más probable. Para una planta que ya opera con márgenes ajustados de eficiencia energética, un deterioro en la calidad del suministro se traduce en fallas de equipos, variaciones de proceso y paros no programados.

La segunda implicación es de costos. Cuando la demanda sobre una red crece más rápido que la inversión en infraestructura, los precios suben. Los centros de datos compiten agresivamente por contratos de energía de largo plazo y, en algunos mercados, tienen mayor capacidad de absorber costos marginales altos. La industria manufacturera, con estructuras de costo más rígidas, queda expuesta.

Hay una tercera lectura que conviene no ignorar: el Super RIGI como señal de inversión en infraestructura energética. Si el régimen atrae capitales hacia generación renovable y transmisión, la capacidad disponible para toda la industria podría crecer. Pero esa es una consecuencia de segundo orden que depende de qué proyectos efectivamente se ejecuten y en qué plazos.

Perspectiva a futuro

El primer frente a monitorear es la ejecución del Super RIGI. La media sanción es una señal positiva, pero la conversión a proyectos concretos requiere sanción completa, reglamentación y decisiones de inversión privada. El tiempo entre señal regulatoria y megavatios adicionales en la red se mide en años, no en meses.

El segundo frente es la localización geográfica de los proyectos de data centers. Si se concentran en el Área Metropolitana de Buenos Aires o en zonas de alta densidad industrial como Córdoba, Santa Fe o el Gran Rosario, el efecto sobre la red local puede ser significativo antes de que la nueva capacidad esté disponible. Vale la pena rastrear qué nodos de transmisión están siendo considerados.

El tercer frente es la política tarifaria para usuarios industriales. Cuando la demanda sobre la red sube por nuevos consumidores de alta intensidad, los reguladores enfrentan presión para redistribuir los costos de expansión entre todos los usuarios conectados. Las plantas industriales han absorbido ese tipo de ajustes antes.

Lo que aun es incierto

El Super RIGI no tiene sanción legislativa completa a la fecha del artículo: avanzó en media sanción. Qué sectores quedarán incluidos en la versión final y bajo qué condiciones específicas no está confirmado. Tampoco está claro qué proporción de la inversión proyectada se destinaría a generación versus transmisión versus infraestructura de conectividad.

La proyección de McKinsey sobre triplicación de demanda hacia 2030 proviene de un análisis citado por el artículo, no de la fuente primaria directa. El dato es plausible dada la trayectoria del sector, pero la magnitud y el ritmo de materialización en América del Sur —donde los mercados son más fragmentados— puede diferir sustancialmente del promedio global.

Finalmente, el artículo no cuantifica el impacto específico sobre la red argentina ni sobre usuarios industriales existentes. La conclusión de que el sector energético es el principal desafío estructural es explícita; el mecanismo de transmisión hacia la industria manufacturera requiere análisis local que este análisis no provee.

Una pregunta para tu equipo

¿Tu planta tiene un diagnóstico actualizado de la confiabilidad del nodo de transmisión que la abastece, y sabes qué otros grandes consumidores están conectados o proyectados en ese mismo nodo en los próximos tres años?


Fuentes

  • Infobae — Data centers: energía, conectividad y la oportunidad del Super RIGI – Infobae (Link)