México prepara su primer proceso de licititud de espectro diseñado específicamente para la productividad industrial, asignando 200 megahertz para impulsar avances en manufactura y otros sectores clave. La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) pondrá a disposición frecuencias esenciales para desplegar redes 5G privadas y catalizar una nueva oleada de automatización industrial y conectividad en todo el país. Esta subasta, prevista para 2026, busca equipar a las empresas con el espectro necesario para mejorar la eficiencia operativa e impulsar el crecimiento económico.

El primer proceso de licenciamiento 5G industrial ofrecerá un total de 200 MHz, divididos en dos bandas de frecuencia principales: 100 MHz en la banda de 2.3 GHz y otros 100 MHz en la banda de 3.5 GHz [eleconomista.com.mx]. Esta asignación está diseñada para apoyar una amplia gama de aplicaciones industriales, incluyendo manufactura, minería, logística, energía, parques industriales e incluso espacios como estadios. El marco regulatorio enfatiza flexibilidad, permitiendo a los postores adquirir espectro adaptado a sus necesidades comerciales específicas, alejándose de un enfoque uniforme.

Central en la estrategia es un marco de cobertura granular compuesto por 320 Áreas de Servicio Parcial (APS), el desglose territorial más detallado para la regulación de telecomunicaciones en México. Adicionalmente, 65 Áreas de Servicio Básico (ABS) y nueve zonas regionales más amplias ofrecen opciones adicionales para la participación. Esta estructura de múltiples niveles intenta ampliar el acceso para operadores de diversos tamaños, desde grandes corporaciones hasta entidades más pequeñas. El modelo de Área de Servicio Parcial, en particular, está estructurado para fomentar la competencia permitiendo que operadores más pequeños sirvan territorios localizados, como uno o dos municipios, con compromisos financieros reducidos mientras aseguran un ancho de banda de espectro adecuado para servicios esenciales.

La CRT está desarrollando dos modelos distintos para la utilización del espectro. El primer modelo atiende el autoprovisionamiento, permitiendo a las empresas usar las frecuencias adquiridas exclusivamente para operaciones internas. El segundo modelo está orientado hacia la provisión de servicios comerciales, permitiendo a los operadores de telecomunicaciones ofrecer soluciones especializadas a clientes industriales terceros. Los parámetros precisos para cada uno de estos modelos serán finalizados tras consultaciones exhaustivas con las partes interesadas de las industrias relevantes.

El imperativo estratégico detrás de esta subasta es reforzar los procesos de producción ya automatizados y extender la automatización a sectores económicos previamente menos digitalizados. Al facilitar la integración de aplicaciones industriales del Internet de las Cosas (IoT), servicios industriales basados en la nube e infraestructura robusta de redes celulares, México busca estimular ganancias significativas de productividad y contribuir positivamente al producto interno bruto de la nación. Ricardo Castañeda, Director General de Política Regulatoria de la CRT, ha destacado que las decisiones de asignación considerarán requisitos especiales de servicios industriales, creando soluciones personalizadas para maximizar la eficiencia del mercado.

La subdivisión de México en 320 Áreas de Servicio Parcial ofrece a los postores considerable flexibilidad estratégica al seleccionar las ubicaciones de adquisición de espectro. Esto permite a los operadores alinear su compra de frecuencias con planes de negocio precisos, como asegurar una licencia de red dedicada para una instalación portuaria en el sur del país y, simultáneamente, adquirir otra licencia para una zona industrial en la región del Bajío. Este enfoque adaptable reconoce que las soluciones de cobertura óptimas están vinculadas intrínsecamente a las demandas específicas de las aplicaciones industriales y a las características geográficas únicas de cada área.

Durante las fases iniciales de consulta, representantes de la industria plantearon preocupaciones significativas que podrían impactar el éxito de la subasta. Un representante de la industria satelital cuestionó la viabilidad general de una subasta de espectro industrial dados los severos desafíos de seguridad pública en México. Estos problemas de seguridad afectan directamente las redes de telecomunicaciones y los sistemas de transporte cruciales para la logística, manufactura y comercio general.

Obstáculos adicionales fueron identificados por la Asociación Nacional de Telecomunicaciones (Anatel). Gabriel Szekely, líder de Anatel, señaló la ausencia de participación de la Secretaría de Comunicaciones, Infraestructura y Transportes en el proceso de diálogo como un impedimento clave. Subrayó la necesidad crítica de una cooperación mejorada respecto al acceso de derechos de paso y la facilitación de instalación de infraestructura a lo largo de corredores de transporte vitales. Szekely también notó que conflictos comunitarios localizados pueden complicar aún más los esfuerzos de despliegue, agregando capas de complejidad a los lanzamientos de infraestructura a nivel nacional.

A pesar de estos desafíos reconocidos y del compromiso de la CRT de abordar incertidumbres, las brechas de coordinación entre organismos reguladores y agencias gubernamentales permanecen como punto de preocupación. Estas brechas potenciales podrían afectar la viabilidad general y ejecución oportuna de proyectos cruciales de despliegue de infraestructura en todo el país. El éxito de la iniciativa 5G industrial probablemente dependerá de esfuerzos colaborativos para superar estos obstáculos logísticos y de seguridad.

Fuentes

  • https://www.eleconomista.com.mx/empresas/crt-valora-320-coberturas-200-mhz-licencias-primera-subasta-5g-industrial-mexico-20260115-795537.html