La brecha no responde a falta de talento disponible, sino a acceso desigual a proyectos críticos, movilidad interna y visibilidad ejecutiva

Enfoque de decision

En junio de 2026, Cornerstone International Group publicó un análisis sobre la distribución del liderazgo femenino en la alta dirección peruana. El dato central confirma que el 28% de las posiciones C-level en el país son ocupadas por mujeres, pero la distribución es estructuralmente asimétrica. Manufactura, minería, energía, logística y operaciones agrupan la menor proporción de mujeres en roles estratégicos, mientras que servicios, consumo masivo y retail avanzan a mayor velocidad. Para el Gerente de Planta, la señal operativa es concreta: quien decide hoy qué perfiles acceden a proyectos críticos está construyendo —o estrechando— el pipeline de liderazgo técnico disponible para los próximos ciclos de sucesión.

Resumen en 90 segundos

Hoy, cornerstone identificó que los sectores intensivos en operación y campo son los que menos han avanzado en representación femenina en la alta dirección peruana. La brecha no responde a falta de talento disponible, sino a acceso desigual a proyectos críticos, movilidad interna y visibilidad ejecutiva. Los sectores de servicios y retail avanzan más rápido porque mapean activamente candidatas desde niveles medios y las exponen a decisiones estratégicas con mayor sistematicidad. El rezago en manufactura implica un pipeline más estrecho para cubrir posiciones de liderazgo técnico en los próximos años.

Que esta pasando realmente?

La diferencia entre sectores no se explica solo por cultura organizacional en abstracto. Cornerstone señala que la exposición directa al negocio es el factor decisivo para acceder a la alta dirección. En entornos técnicos, esa exposición se gana gestionando operaciones complejas, liderando proyectos de transformación o tomando decisiones comerciales bajo presión real. Cuando las profesionales no acceden a esos roles intermedios —coordinación de mantenimiento crítico, liderazgo de implementaciones Lean, representación técnica ante dirección— el pipeline se estrecha por diseño del proceso de asignación, no por mérito ni disponibilidad de talento.

El contraste con retail y servicios revela el mecanismo subyacente. En esos sectores, los comités de dirección tienen visibilidad de candidatas porque los procesos de talento mapean perfiles desde niveles medios con mayor estructura. En manufactura, la lógica histórica ha sido diferente: el acceso a roles de alta responsabilidad se construye principalmente a través de trayectorias en piso de planta, donde la representación femenina de entrada ya es más reducida y donde los mecanismos de visibilidad ejecutiva son menos formales.

Por que importa para Gerentes de Planta

El Gerente de Planta es el actor que más directamente decide quién entra a proyectos críticos, quién lidera un arranque de línea complejo, quién representa al área técnica en reuniones con dirección. Esas decisiones de asignación cotidiana son precisamente el mecanismo que construye o bloquea el pipeline de talento estratégico a mediano plazo.

Tres consecuencias prácticas merecen atención. Primera: un pipeline estrecho reduce las opciones reales en procesos de sucesión para supervisión, jefaturas de área y la propia gerencia de planta. Segunda: restringir la búsqueda a trayectorias «tradicionales» del sector cierra el acceso a profesionales con competencias transferibles —gestión de equipos bajo presión, manejo de crisis, transformación operativa— que podrían aportar valor desde industrias adyacentes. Cornerstone lo nombra explícitamente: ampliar las fuentes de búsqueda es una acción concreta con impacto real en la calidad del pipeline. Tercera: las organizaciones que no miden indicadores de diversidad por nivel jerárquico tienen puntos ciegos sobre la salud real de su cantera interna, lo que dificulta anticipar déficits antes de que se conviertan en vacantes urgentes y costosas.

La implicación presupuestal es directa. Cubrir posiciones técnicas de gerencia media con búsquedas externas repetidas conlleva costos de reclutamiento, curva de aprendizaje y riesgo de rotación significativamente mayores que desarrollar candidatos internos con anticipación estructurada.

Perspectiva a futuro

Si el rezago en manufactura persiste, tres dinámicas merecen seguimiento activo. Primero, la competencia por talento técnico femenino se intensificará entre empresas que ya están ampliando sus fuentes de reclutamiento: quienes lo hagan tarde operarán sobre un pool más estrecho y más caro. Segundo, los corporativos que impulsan agendas de Industria 4.0 y transformación digital en sus plantas latinoamericanas están comenzando a incluir métricas de diversidad en liderazgo técnico dentro de sus reportes ESG, lo que convierte el tema en un indicador de gobernanza con consecuencias para la operación local, no solo para la comunicación corporativa. Tercero, a medida que los planes de sucesión se vuelvan más explícitos y auditables —tendencia visible en empresas con reportes de sostenibilidad formales— las plantas sin candidatos internos en niveles medios quedarán en desventaja visible durante revisiones de talento a nivel corporativo.

Lo que aun es incierto

El análisis de Cornerstone describe la situación en Perú a mediados de 2026 y no desagrega datos por tamaño de empresa, subsector manufacturero específico ni nivel de sindicación. No está confirmado si el patrón peruano es directamente representativo del conjunto de América Latina: mercados como México, Colombia o Brasil pueden mostrar dinámicas distintas en función del tamaño del ecosistema industrial y la madurez de los programas de desarrollo de talento. La fuente tampoco ofrece benchmarks cuantitativos sobre la velocidad a la que el pipeline femenino técnico podría crecer si se implementan las prácticas recomendadas, ni datos sobre qué proporción de plantas en la región ya cuenta con procesos formales de mapeo de talento desde niveles medios. Esas brechas limitan la capacidad de proyectar impacto en un horizonte operativo específico.

Una pregunta para tu equipo

De los proyectos críticos ejecutados en tu planta en los últimos doce meses —arranques complejos, implementaciones de Lean o TPM, auditorías de calidad, negociaciones con proveedores estratégicos— ¿cuántos fueron liderados o co-liderados por mujeres de tu equipo técnico, y qué dice esa respuesta sobre el pipeline que estás construyendo?


Fuentes

  • Infobae — Mujeres al poder: estos son los sectores donde cada vez más ejecutivas toman la alta dirección en Perú (Link)