Ochenta agricultores de la región de Ñuble recibieron certificados oficiales el 29 de diciembre de 2023 tras completar cursos financiados por el Estado en uso seguro de pesticidas y manejo higiénico de alimentos. Un hito que autoridades públicas consideran clave para elevar la calidad de productos, mejorar la empleabilidad y abrir nuevos mercados a la agricultura local.
Los graduados —hombres y mujeres de los municipios de Bulnes, Trehuaco, Cobquecura y Pemuco— participaron en dos cursos intensivos financiados por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE). La iniciativa, detallada por la agencia en un comunicado de prensa Campesinos de Ñuble se capacitan con SENCE, forma parte de un esfuerzo más amplio del sector público por fortalecer competencias rurales e incrementar ingresos en una de las regiones más agrícolas del país.
La relevancia del programa va más allá de los certificados individuales. Al combinar instrucción formal con credenciales reconocidas por SENCE y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), los cursos buscan ayudar a agricultores familiares a cumplir normas de seguridad más rigurosas, acceder a canales de distribución formal y contribuir a la seguridad alimentaria regional. Funcionarios de SENCE e INDAP indican que la capacitación responde directamente a brechas que limitaban la competitividad de pequeños productores.
Detalles de los cursos y aprendizajes
El primer módulo —»Manejo y Uso de Pesticidas Agrícolas»— comprendió 32 horas de clases dictadas por Desert Capacitaciones en Bulnes. Veinte participantes estudiaron marcos regulatorios vigentes, estrategias de manejo integrado de plagas y equipos de protección personal. Al completar el curso, obtuvieron una licencia de aplicador acreditada por SAG, credencial obligatoria para manipular pesticidas legalmente en Chile y que reduce riesgos para trabajadores y consumidores.
El segundo curso —»Manipulación Higiénica de Alimentos y Buenas Prácticas de Manufactura»— cubrió 20 horas de instrucción impartidas por Copeval S.A. en Trehuaco, Cobquecura y Pemuco. Sesenta agricultores estudiaron regulaciones sanitarias, peligros de contaminación y procedimientos de trazabilidad, finalizando con documentación oficial y un kit de materiales para aplicar inmediatamente sus nuevos conocimientos. Según SENCE, estas competencias son cada vez más demandadas por ferias de productores, supermercados y empresas de procesamiento agroalimentario que requieren controles de calidad verificables.
Testimonios desde el territorio
Durante la ceremonia de graduación, Ronald Burgos, participante del curso, reflexionó sobre el compromiso personal que exige el trabajo rural. «La agricultura no se detiene por lluvia ni cansancio, y decidir profesionalizar lo que hacemos es un paso significativo», comentó ante la audiencia. Con su certificado de SENCE en mano, Burgos afirmó que la credencial prueba que «las comunidades rurales se caracterizan por dedicación y excelencia».
Leandra Macías, directora regional de SENCE, subrayó el objetivo de la agencia: «La capacitación es una herramienta fundamental para mejorar opciones laborales y fortalecer la actividad productiva», señaló, destacando que los cursos respondieron a necesidades identificadas directamente por pequeños productores. Fernanda Azócar, directora regional de INDAP, enmarcó la iniciativa como una inversión estratégica: «Estos cursos entregan a los agricultores familiares herramientas concretas para operar con seguridad, cumplir regulaciones y acceder a mejores canales de comercialización».
Modelo de asociación e inversión pública
Las capacitaciones fueron financiadas mediante el Programa de Transferencias del Sector Público, un mecanismo que integra recursos de SENCE e INDAP para entregar fortalecimiento de capacidades en zonas rurales. Al enfocarse en seguridad de pesticidas e higiene alimentaria —temas vinculados tanto a la salud pública como a estándares de exportación—, las agencias buscan alinear prácticas de agricultura familiar con requisitos de mercados nacionales e internacionales.
Cada participante recibió no solo instrucción en aula sino también materiales como guantes, mascarillas y kits de sanitización, apoyos prácticos destinados a traducir el conocimiento en rutinas diarias. Para los organizadores, invertir en personas es la ruta más segura hacia desarrollo agrícola sostenible: tierra y agua importan, pero el saber hacer de los productores determina en última instancia la productividad y seguridad.
Impacto regional y acceso a mercados
Ñuble, elevada a región solo en 2018, depende fuertemente de la agricultura para empleo y exportaciones. Sin embargo, muchos agricultores familiares operan aún de manera informal, lo que limita su capacidad de vender más allá de ferias locales. Al adquirir licencias de aplicador respaldadas por SAG y certificados de manipulación de alimentos de SENCE, los graduados pueden ahora cumplir con diversos requisitos de compradores, desde mercados municipales que inspeccionan vendedores hasta plantas de procesamiento que exigen protocolos de seguridad documentados.
Las autoridades creen que el efecto combinado será mayor calidad de productos y distribución más amplia. Un mejor manejo de pesticidas puede reducir residuos químicos, mientras que prácticas de higiene estandarizadas disminuyen riesgos de contaminación. Ambos factores son cruciales conforme consumidores demandan cada vez más alimentos trazables, seguros y producidos de manera sostenible.
Cifras de los graduados
• 80 participantes totales
• 20 agricultores completaron el curso de 32 horas sobre pesticidas en Bulnes
• 60 agricultores completaron el curso de 20 horas sobre seguridad alimentaria en Trehuaco, Cobquecura y Pemuco
• 4 municipios representados
• 2 proveedores de capacitación: Desert Capacitaciones y Copeval S.A.
• Fecha oficial: 29 de diciembre de 2023
Los comentarios iniciales de graduados indican beneficios inmediatos. Algunos planean ofrecer servicios de aspersión legal por primera vez; otros buscan reposicionar quesos, miel o productos hortícolas en puntos de venta de mayor valor que exigen controles de higiene documentados.
Análisis: por qué las competencias importan ahora
La agricultura de pequeña escala en Chile enfrenta márgenes ajustados, variabilidad climática y estándares de seguridad cada vez más rigurosos. Mientras que grandes empresas agroexportadoras pueden contratar personal técnico, agricultores familiares frecuentemente carecen de acceso a capacitación formal. Programas como el de SENCE ayudan a cerrar esa brecha, permitiendo a productores rurales cumplir con regulaciones que de otro modo serían barreras de entrada.
El enfoque en cursos cortos y modulares también reconoce la realidad estacional del trabajo agrícola. Al limitar la instrucción a 20 a 32 horas, el programa minimiza el tiempo lejos de los campos mientras sigue entregando contenido aplicable. El modelo público-privado de ejecución —financiamiento estatal, empresas especializadas en capacitación y colaboración con INDAP— ilustra un enfoque escalable para otras regiones.
De cara al futuro, la prueba real será si los graduados traducen certificados en ganancias de ingreso duraderas. Seguimiento continuo de SENCE y asistencia técnica de seguimiento de INDAP podrían ayudar a garantizar que las competencias recientemente adquiridas se conviertan en prácticas consolidadas. Si tiene éxito, la iniciativa podría servir como modelo para integrar pequeños productores en cadenas de suministro formales, fortaleciendo tanto la resiliencia de hogares como la seguridad alimentaria regional.
Fuentes
- https://sence.gob.cl/personas/noticias/campesinos-de-nuble-se-capacitan-con-sence-para-asegurar-calidad-de-sus-productos
