La ciudad de Mérida reveló el potencial transformador de las nuevas tecnologías cuando más de medio centenar de pequeñas y medianas empresas se congregaron el 5 de noviembre de 2025 en el Centro Demostrador TIC de Extremadura. El objetivo: descubrir de primera mano cuándo, cómo y por qué implantar soluciones de inteligencia artificial (IA) en su actividad diaria, en una jornada organizada por la Dirección General de Digitalización Regional con apoyo de FEVAL.
La iniciativa buscó dar respuestas concretas a cuestiones que preocupan al tejido productivo: qué herramientas existen ya en el mercado, cuánto cuesta adoptarlas, qué beneficios tangibles pueden esperar y qué apoyo institucional tienen a su alcance. Reunir en un mismo espacio a desarrolladores, consultores y empresarios permitió ofrecer «ejemplos accesibles» y orientación práctica para que cada pyme valore su grado de madurez digital y determine el siguiente paso, subrayaron sus promotores.
En la apertura, el director general de Digitalización Regional, Jesús Coslado, recordó que la IA «ya forma parte del día a día de cualquier sector» y que las compañías de menor tamaño necesitan información clara y acompañamiento especializado para no quedar rezagadas. A su juicio, «incrementar la eficiencia, generar nuevas oportunidades de negocio y fortalecer la posición competitiva» son metas al alcance si se aborda la transición con criterios de proporcionalidad y responsabilidad.
Javier Luengo, director general de FEVAL, puso el acento en la necesidad de crear espacios de intercambio estables entre empresas, profesionales independientes y tecnológicas. «Compartir experiencias y necesidades es esencial para avanzar en la digitalización del tejido productivo extremeño», apuntó. Ese enfoque colaborativo, añadió, contribuye a que las buenas prácticas se difundan más rápido y a que las inversiones en innovación resulten menos gravosas para el emprendedor.
A lo largo de la mañana se presentaron casos prácticos de uso de IA en la industria manufacturera, los servicios empresariales y negocios situados en entornos rurales. Los ponentes mostraron herramientas de optimización de la cadena de suministro, asistentes conversacionales para mejorar la atención al cliente y sistemas predictivos capaces de anticipar la demanda o reducir consumos energéticos. Cada demostración incluyó cifras de retorno de la inversión y un desglose de recursos humanos y técnicos necesarios para replicarla.
El programa reservó además mesas redondas y sesiones de networking. En ellas, los asistentes trasladaron sus dudas sobre cuestiones legales, escasez de perfiles especializados y procesos de financiación. Expertos en ética digital insistieron en la importancia de «diseñar con responsabilidad» y de alinear cualquier despliegue con la normativa europea de protección de datos y con los borradores del futuro Reglamento de IA.
El Centro Demostrador TIC, iniciativa cofinanciada por fondos FEDER, acumula ya más de una década acercando tecnologías avanzadas a las empresas de la región mediante talleres, asesoramiento personalizado y pruebas de concepto. Según los organizadores, la jornada de Mérida —que «reunió a pymes interesadas en aplicar inteligencia artificial en sus negocios, con el objetivo de proporcionar ejemplos accesibles y orientación para su implementación»— marca un hito en la hoja de ruta del proyecto, al consolidar la IA como eje vertebrador de su oferta formativa Junta de Extremadura.
Los promotores adelantaron que los próximos meses se lanzarán laboratorios sectoriales en los que las empresas podrán testar soluciones en entornos controlados antes de adoptar la tecnología de forma definitiva. También está previsto habilitar un servicio de «mentoring» a distancia para acompañar los primeros sprints de integración.
Dentro del público predominó un enfoque pragmático: directivos que buscan recortar tiempos de producción, gerentes de comercios minoristas interesados en personalizar campañas de marketing y startups que ya nacen con algoritmos en su propuesta de valor. Para todos ellos, el denominador común fue la necesidad de disponer de métricas claras que avalen la inversión.
Antes de clausurar la sesión, Coslado instó a los asistentes a «aprovechar la oportunidad histórica» de las ayudas europeas y al mismo tiempo a «no delegar toda la responsabilidad en terceros». «Cada empresario conoce su negocio mejor que nadie y debe liderar la transformación con criterio propio», dijo.
Análisis y marco más amplio
La celebración de esta jornada se inscribe en una tendencia europea que impulsa la adopción de IA en las pymes a fin de reducir la brecha digital frente a las grandes corporaciones. Extremadura, con un tejido productivo mayoritariamente compuesto por empresas de menos de 50 empleados, se enfrenta al reto de escalar iniciativas piloto hacia implementaciones duraderas que generen valor económico y empleo cualificado. Al dotar a los empresarios de ejemplos reales y de acompañamiento experto, el Centro Demostrador contribuye a que la innovación deje de percibirse como un riesgo inasumible y se convierta en una palanca de competitividad. A medio plazo, el éxito de estos programas dependerá de que exista un ecosistema capaz de suministrar talento, servicios de ciberseguridad y marcos legales claros, factores que seguirán condicionando la velocidad de adopción.
Fuentes
- https://www.juntaex.es/w/digital-30
