La Comisión Paritaria de Higiene y Seguridad de la Universidad de O’Higgins en el campus Rancagua ha reconocido al especialista de apoyo eléctrico Daniel Molinet por su compromiso constante con la salud y seguridad ocupacional, inaugurando un programa de reconocimiento diseñado para elevar la prevención en toda la institución, según informó la universidad link.
Al distinguir a Molinet—el primer empleado que recibe esta distinción a nivel de campus—la UOH señala que la seguridad no es solo una lista de verificación sino un valor fundamental. Los líderes institucionales afirman que celebrar las contribuciones individuales puede inspirar una adherencia más amplia a los protocolos de protección, integrar las mejores prácticas en las rutinas diarias y, en última instancia, reducir los incidentes laborales.
El premio y el mensaje que transmite
Molinet, quien trabaja en la Dirección de Infraestructura, obtuvo el reconocimiento de la comisión por su uso consistente de equipo de protección personal (EPP) y su hábito de modelar comportamientos seguros para sus colegas en las áreas de mantenimiento. Los miembros de la comisión señalaron que su vigilancia diaria representa el cambio cultural que desean instaurar: la conciencia de que cada acción, desde ponerse guantes aislantes hasta mantener ordenados los espacios de trabajo, ayuda a prevenir lesiones y establece expectativas para toda la fuerza laboral.
Poco después de recibir el reconocimiento, Molinet describió el gesto como motivación para «seguir haciendo las cosas correctamente y cuidar unos de otros,» según informó la universidad. Enmarcó la seguridad como una responsabilidad compartida que trasciende el cumplimiento normativo, una ética que refleja las directrices globales de seguridad ocupacional que destacan la participación de los trabajadores como un pilar de los sistemas de prevención efectivos.
Marisel Cornejo, secretaria de la Comisión Paritaria, indicó a los comunicadores de la universidad que los reconocimientos públicos generan impulso. Al «hacer visible y celebrar» la conducta ejemplar, explicó, el campus valida a los empleados que dedican atención adicional a la prevención, amplificando comportamientos que protegen a las personas y las propiedades. Cornejo agregó que el nuevo premio complementa una estrategia institucional más amplia de fomentar una cultura de seguridad proactiva y se alinea con las regulaciones laborales chilenas que requieren que las comisiones paritarias, con apoyo del empleador, surveyen riesgos y promuevan su mitigación.
Cómo el programa de reconocimiento se integra en objetivos de seguridad más amplios
Las comisiones paritarias están integradas en el marco de riesgo ocupacional de Chile. Estos organismos—compuestos por representantes de trabajadores y gerencia—monitorean peligros, realizan inspecciones de lugares de trabajo y diseñan campañas educativas. En el campus Rancagua de la UOH, la comisión sitúa el nuevo premio dentro de un conjunto de iniciativas que incluyen simulacros regulares, auditorías de EPP y talleres de promoción de la salud.
La lógica de la comisión, reflejada en su comunicación oficial, es directa: cuando los empleados ven a sus colegas reconocidos públicamente por la prevención, es más probable que internalicen el mensaje de que la seguridad es responsabilidad de todos. Investigaciones de la Mutual de Seguridad de Chile corroboran que la influencia entre pares refuerza las tasas de cumplimiento, una dinámica reiterada en estudios internacionales.
Los supervisores de la Dirección de Infraestructura informan que Molinet frecuentemente se ofrece como voluntario durante los recorridos internos, señalando cables de extensión que requieren protección y asegurando procedimientos de bloqueo antes de reparaciones eléctricas. Esos hábitos, argumentan, reducen el tiempo de inactividad y protegen contra multas de la Superintendencia de Seguridad Social, que supervisa el cumplimiento de normas de salud y seguridad en los lugares de trabajo chilenos.
Del cumplimiento a la cultura
Aunque el premio se enfoca en un individuo, la comisión enfatiza el impacto sistémico. Cornejo y sus colegas creen que institucionalizar el reconocimiento puede acelerar el cambio cultural, impulsando a los empleados desde el cumplimiento pasivo hacia el deber activo. La comunicación de la comisión cita «efectos multiplicadores» en oficinas y laboratorios, donde el personal intercambia cada vez más consejos sobre configuraciones ergonómicas y despeje de salidas de emergencia.
El liderazgo de la UOH también señala que los campeones de seguridad visibles son cruciales cuando las universidades gestionan una mezcla de oficinas administrativas, instalaciones de investigación y proyectos de construcción. Cada entorno conlleva riesgos distintos: almacenamiento químico en laboratorios, mantenimiento eléctrico en aulas y maquinaria pesada durante mejoras del campus. Destacar las mejores prácticas en un dominio, argumentan, puede inspirar soluciones adaptadas en otros.
Implementación y próximos pasos
Según el comunicado de la universidad, la Comisión Paritaria tiene la intención de formalizar el programa de reconocimiento con nominaciones trimestrales. Los criterios incluirán adherencia a requisitos de EPP, notificación proactiva de peligros, participación en simulacros de seguridad e ideas innovadoras que reduzcan riesgos. Los ganadores recibirán certificados y una pequeña asignación económica, y sus historias aparecerán en boletines del campus y sesiones informativas de seguridad.
La comisión también está desarrollando un circuito de retroalimentación: los nominados compartirán perspectivas en reuniones mensuales, creando una plataforma donde los trabajadores de primera línea puedan recomendar mejoras a rutas de evacuación, señalización y cronogramas de mantenimiento de herramientas. Los organizadores planean auditar la influencia del programa rastreando reportes de casi-incidentes y estadísticas de lesiones durante el próximo año académico.
Análisis: un modelo estratégico para universidades
Reconocer a campeones de primera línea como Molinet representa una táctica de bajo costo y alto impacto común en la industria privada pero aún novedosa en la educación superior. Las universidades manejan diversos peligros—desde materiales combustibles en laboratorios húmedos hasta solventes en talleres de artes—sin embargo, la cultura académica frecuentemente relega la seguridad a módulos de orientación y listas de cumplimiento. El enfoque de la UOH busca integrar la prevención en la identidad cotidiana, tal como los «momentos de seguridad» en laboratorios se han convertido en rutina en institutos de investigación norteamericanos.
Al alinear reconocimientos con comportamientos prácticos—usar EPP, completar procedimientos de bloqueo, reportar cables deshilachados—el campus Rancagua refleja enfoques basados en evidencia desplegados en manufactura, donde programas de seguridad basados en el comportamiento han reducido lesiones con tiempo perdido en porcentajes de dos dígitos. Además, hacer de la comisión el rostro del reconocimiento subraya el espíritu colaborativo del modelo de comisión paritaria chilena, en el cual los trabajadores tienen poder de decisión igual al de la gerencia.
Si el formato trimestral se implementa como se planea, la UOH podría generar datos longitudinales sobre participación y tasas de incidentes, ofreciendo un modelo para otras universidades a nivel nacional. También puede ayudar a construir memoria institucional: conforme los estudiantes se gradúan y el personal rota, el premio puede recordar a los recién llegados que la prevención no es opcional sino integrada en las normas del campus.
Sin embargo, el reconocimiento no es una panacea. Los expertos advierten que los premios deben acompañarse de controles de peligros robustos—sistemas de ventilación, guardias de equipos y actualizaciones de capacitación—para evitar la trampa de narrativas de «culpa al trabajador» que pasen por alto deficiencias sistémicas. La decisión de la Comisión Paritaria de integrar a los honrados en sesiones mensuales de intercambio de soluciones sugiere una conciencia de este equilibrio: celebrar la vigilancia individual mientras se abordan correcciones estructurales.
En los próximos meses, el desafío de la comisión será mantener el impulso más allá del entusiasmo inaugural. Criterios de nominación transparentes, respaldo visible de la gerencia senior y métricas que demuestren reducción tangible de riesgos ayudarán al programa a evitar convertirse en meramente simbólico. Si los datos muestran una disminución en incidentes—o incluso un aumento en reportes de casi-incidentes, un indicador de mayor conciencia—el campus podría validar el reconocimiento como impulsador del compromiso con la seguridad.
Por ahora, el ejemplo de Daniel Molinet proporciona un punto de referencia tangible para sus colegas. Su práctica diaria de revisar herramientas e incentivar a los compañeros a equiparse subraya que la prevención comienza mucho antes de un accidente, en decisiones rutinarias que frecuentemente se dan por sentadas. Al convertir esas decisiones en una narrativa digna de premio, el campus Rancagua de la UOH apuesta a que la narración y la prueba social pueden mantener laboratorios, aulas y talleres más seguros para todos.
Fuentes
- https://www.uoh.cl/cphys-campus-rancagua-refuerza-la-cultura-preventiva-con-el-reconocimiento-a-la-seguridad-y-salud-en-el-trabajo/
